martes, 2 de abril de 2013

No sé si me dan ganas de sacar mi bazuca y disparar tirando palabrotas o vomitar todas mis comidas de hace un mes. Lo encuentro insólito,hasta llega a dar vergüenza y no sé,es como al ver la película "Blue Velvet" que llegó un momento en que me decía: "David Lynch, ¡¿what the fuck?!",(también la recomiendo), y me doy cuenta que tengo todas esas respuestas, las escribiría con tanta inspiración y seguridad que ni llegaría a necesitar del corrector o hablar en un escenario de un debate y quizás cuanto tiempo estaría...lo único seguro es que no estaría en un tiempo corto.

Ya es tarde para hacer algo, tengo otra visión, creo en otra cosa y tendrá que pasar mucho para que eso cambie, como volver a creer en la intensidad de un recuerdo en un día de abril, volver a correr con toda tu energía en una estación para recibir ese abrazo que llenaba. Ahora ese cuadro está roto, desde hace tiempo con muchas piezas de distintos tamaños, un rompecabezas que tengo en un rincón de mi habitación esperando volver a unirse y quizás no vuelva a ocurrir, además, han aparecido nuevas piezas que las he dejado en ese lugar sin intención de mirarlas.

Pero bueno, mientras la vida siga evolucionando, con nuevas oportunidades y experiencias, seguiré mi camino, sin mirar ese rincón.



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No sé si me dan ganas de sacar mi bazuca y disparar tirando palabrotas o vomitar todas mis comidas de hace un mes. Lo encuentro insólito,hasta llega a dar vergüenza y no sé,es como al ver la película "Blue Velvet" que llegó un momento en que me decía: "David Lynch, ¡¿what the fuck?!",(también la recomiendo), y me doy cuenta que tengo todas esas respuestas, las escribiría con tanta inspiración y seguridad que ni llegaría a necesitar del corrector o hablar en un escenario de un debate y quizás cuanto tiempo estaría...lo único seguro es que no estaría en un tiempo corto.

Ya es tarde para hacer algo, tengo otra visión, creo en otra cosa y tendrá que pasar mucho para que eso cambie, como volver a creer en la intensidad de un recuerdo en un día de abril, volver a correr con toda tu energía en una estación para recibir ese abrazo que llenaba. Ahora ese cuadro está roto, desde hace tiempo con muchas piezas de distintos tamaños, un rompecabezas que tengo en un rincón de mi habitación esperando volver a unirse y quizás no vuelva a ocurrir, además, han aparecido nuevas piezas que las he dejado en ese lugar sin intención de mirarlas.

Pero bueno, mientras la vida siga evolucionando, con nuevas oportunidades y experiencias, seguiré mi camino, sin mirar ese rincón.



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